La Unión hace la Fuerza

Gracias a los constantes aportes de toda la comunidad y amigos de nuestra Institución, hemos podido seguir ayudando a muchas personas, en coordinación con la Dirección de Bienestar Social de la Armada.


Voluntariado de Puerto Williams en la reunión sostenida con nuestra Vicepresidenta, mismo grupo que trabajó para los damnificados

Catalina Olavarría es chilena, pero vive con sus padres, también chilenos en Guatemala. Cuando supo de lo ocurrido el 27 de febrero en nuestro país, no dudó en buscar alguna manera de ayudar a los damnificados. Ligada a la Armada de Chile por su padre, un ex Oficial de Marina, no quiso quedarse afuera del desafío que asumió nuestra Fundación y fue así como en su colegio, “Americano de Guatemala”, logró reunir un gran monto de dinero.

 

Realizando actividades como un Desfile de Modas a beneficio, Catalina logró reunir a la comunidad de su colegio entorno a esta meta, enviando una importante ayuda que beneficiará a niños como ella. Le agradecemos muy emocionados todo su esfuerzo que, sin duda, tendrá enormes beneficios.

 

Marianela Ureta de Barra nos entregó a nombre de Catalina Olavarría y su colegio el generoso monto reunido por ellos

La noticia de nuestro terremoto llegó a todo el mundo, pero gracias a algunas personas, también llegó la información de cómo ayudar. Es el caso del Oficial de la Marina de Estados Unidos, Teniente Anthony Bravo, de intercambio en la Armada de nuestro país, quien ha tomado de manera personal la iniciativa de coordinar constantes envíos de ayuda desde su tierra natal, consiguiendo apoyo entre sus conocidos e instituciones y agrupaciones que han querido sumarse a nuestra causa. Con su ayuda hemos entregado ropa de cama, mercadería, ropa de abrigo, entre otros artículos aportados por él mismo, así como por su ya amplia red de apoyo.

 

LOS FRUTOS DEL ESFUERZO CONJUNTO

 

Como la tarea de reconstruir los hogares de nuestros compatriotas y también de nuestra Familia Naval damnificada está lejos de finalizar, con las ayudas recibidas hemos podido ir resolviendo problemas, caso por caso.

 

En Puerto Harris, nuestra Vicepresidenta junto a la Jefa de la Sede de esa ciudad, Carolina Torres de Rojas, y la voluntaria Viviana Lambarri de Moncada

Durante el mes de mayo, nuestra Vicepresidenta, Marcela Peralta de Niemann, visitó la sede “Blanca Estela” de la Tercera Zona Naval, donde se recopiló grandes cantidades de ayuda y donde, incluso, hubo familias que, destinadas a Puerto Williams y Puerto Harris, perdieron sus hogares, embalados en containers que esperaban su traslado en Talcahuano el día del maremoto. La filial de Punta Arenas junto a sus 2 suboficiales trabajaron en conjunto para abastecer a todas estas familias que lo perdieron todo.

 

En su visita, Marcela Peralta fue recibida por la Vicepresidenta Zonal de Punta Arenas, María Carolina Möller de González, con quien pudo constatar en terreno la entrega de la ayuda a los damnificados de esa Zona.

 

Nuestra ayuda para las Capitanías de Puerto viajó varios cientos de kilómetros y contó con el apoyo de muchas manos para poder ser entregada

Otra de las grandes ayudas que hemos podido entregar fue el aporte de diversos elementos a las Capitanías de Puerto que fueron destruidas por el tsunami. Entre ellas se encuentran la de Juan Fernández, Lirquén, Tomé, Talcahuano, Coronel, Lebu y Lota, a las que se envió medicamentos, víveres, útiles de aseo, pañales, frazadas, ropa de abrigo y cama, enseres de hogar y zapatos. Gracias a que pudimos enviar esa ayuda, muchas familias ahora pueden salir adelante, por lo que algunas de ellas quisieron enviarnos sus agradecimientos y contarnos su experiencia.

 

El Cabo 2º L. Daniel Matamala Vergara, junto su esposa y su bebé de sólo 4 meses, recibieron nuestros envíos de medicamentos y pañales, por lo que, según cuenta, “nos sentimos sumamente agradecidos de la ayuda entregada por la Fundación ‘Blanca Estela’ en estas instancias, ya que esta ayuda fue fundamental”.

 

La Capitanía de Puerto de Lirquén sufrió la destrucción de sus oficinas y, también, de los hogares de sus marinos. En lugar de desanimarse, esta comunidad se ha ido levantando y su Condestable Mayor, Sargento 1º L. (MC.CI.) Richard González Vega, nos cuenta que hemos podido aportar un grano de arena a su reconstrucción. Nos relata que “en estos días posteriores a la catástrofe del 27 de febrero, las ayudas de la Fundación ‘Blanca Estela’ fueron de vital importancia. Sentir y recibir ese apoyo enviado por esa organización, fue algo invalorable, ya que, como hombres de armas, nos abocamos en apoyo a la ciudadanía, muchas veces dejando de lado a nuestras propias familias”.