Mensaje Naval


Un año intenso

 


Ha transcurrido un año desde que asumí el mando de esta Institución. Recuerdo las circunstancias en que fui informado del nombramiento, la inmensa emoción que sentí y el honor que significa aceptar la responsabilidad que conlleva este cargo. Es inevitable hacer un recuento y reflexionar respecto a los hitos que han marcado este intenso período. Durante los últimos meses nuestra Armada ha realizado grandes esfuerzos para hacer frente a los efectos del terremoto y maremoto que causaron catastróficos efectos en la zona centro-sur del país. Todos nuestros recursos humanos y materiales se han puesto al servicio de la ciudadanía para ayudar primero en la asistencia de primera necesidad a las comunidades aisladas y luego a las tareas de reconstrucción. Paralelamente debimos preocuparnos de las graves pérdidas que sufrimos en Talcahuano, reflejadas en las decenas de familias navales que resultaron damnificadas tras perder literalmente todo, a lo que se sumaron los enormes daños sufridos por la Base Naval de Talcahuano y las instalaciones de Asmar. Desde entonces la labor de los miembros de nuestra institución ha sido ejemplar. Héroes públicos y anónimos han hecho honor desde el mismo momento del terremoto y maremoto al cumplimiento del deber. Hemos avanzado considerablemente gracias al trabajo esforzado de nuestras dotaciones, representadas en la Fuerza de Tarea CORSA, Fuerza de Tarea Escudo, Fuerza de Tarea Recuperación de la Base, Fuerza de Tarea BioBío, todas éstas en Talcahuano, y la Unidad de Tarea Cumberland en Juan Fernández. Continuaremos apoyando con todas nuestras capacidades a las zonas más afectadas y a nuestra gente de la Segunda Zona Naval.

 

Por otra parte, un hecho que nos debe llenar de orgullo es la realización, en conjunto con la Armada de Argentina, de la Regata Bicentenario “Velas Sudamérica 2010”. Una travesía que conmemora los 200 años del comienzo del proceso que desembocó en la independencia iberoamericana y que reunió a 12 veleros de América y Europa, en un recorrido caracterizado por la hermandad y solidaridad de las dotaciones de los buques participantes y el entusiasmo de los habitantes que tuvieron la oportunidad de presenciar este magnífico espectáculo y que finalizó este mes en Veracruz, México. Finalmente, no podemos olvidar que el proceso de modernización de los medios operativos ha continuado su curso; una vez finalizada la renovación de la Escuadra y la Fuerza de Submarinos, arribó al país el petrolero “Almirante Montt”; y se adquirió el petrolero “Alpaca” de la empresa Ultragas, que se denominará AO “Araucano”; ambos reemplazarán al veterano “Araucano” en su capacidad de abastecimiento en la mar a la flota. También entró al servicio el OPV “Comandante Toro”, segunda unidad enmarcada en el proyecto “Danubio IV”; y aterrizó en la base aeronaval de Concón el primer avión C-295. Este ha sido un año particularmente complejo. Como Comandante en Jefe he debido enfrentar enormes desafíos que no sólo se han circunscrito a nuestra Institución, sino que han tenido repercusión en todo el país. Sin embargo, puedo estar orgulloso, porque he podido comprobar que ante estos grandes y diversos desafíos, los miles de hombres y mujeres que integran la Armada han cumplido con su deber, entregándose por entero a la causa de apoyar a la ciudadanía y llevar adelante la reconstrucción de nuestra Patria.

 

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